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Feb. 11th, 2014 02:34 amAPARIENCIA Su apariencia vende por lo que no lo hace su personalidad. En ella, la primera impresión es fundamental: que se queden con cómo se ve antes que con cómo habla. Tiene el privilegio de tener un pelo que no necesita cuidar demasiado para mantener bien. No suele maquillarse mucho a menos que sea para una ocasión especial. Su guardarropas es sumamente sencillo. A ella no le gusta llamar la atención más que con su forma de ser y su fortaleza de espíritu, y se viste como quiere. Por eso le atrae mucho más la moda de los muggles, que ofrece infinitas posibilidades. En invierno es de usar bufandas anchas y pesadas que le cubren la mitad del torso. En verano, suele andar más bien cubierta. Es algo friolenta y se le nota al tacto en las manos. PERSONALIDAD En su discurso, suele saltar de la honestidad al sinceridio sin darse cuenta. Le gusta ser transparente, dejar en claro si se lo preguntan por qué hace lo que hace o responde como responde. Dicho sea de paso, responde bastante mal. Es una mujer para quién los modales quedan de lado en una discusión intensa: suele pelearse a los gritos, y, cuando se levanta con el pie izquierdo, es capaz de poner un golpe bien puesto si la provocan mucho. Toma bastante coraje plantarse frente a su familia como lo hizo, y la verdad es que lleva esa valentía como estandarte desde entonces. Suele convencerse a sí misma de que no tiene miedo cuando en realidad está aterrorizada, no sólo por sus padres sino por toda la mentalidad que viene detrás. Ella quiere un mundo ideal, pero entiende que está lejos de conseguirlo con todos los puristas tras las puertas del ministerio. Desconfía de la institución, pero se pone la camiseta de lo que Ramsey representa, sobre todo para los jóvenes. Tiene muchas expectativas para sus alumnos y sus clases, y se nota que perseverará a pesar de que no se cumplan del todo. Ella espera que quiénes la escuchen cuestionen a sus familias o a las políticas del ministerio, y se lleven de su clase algo en qué pensar más allá de esas dos horas. Está abierta a propuestas, a prestar ayuda, y le gustaría ver a sus alumnos en proyectos políticos dentro del colegio. Por suerte, es más paciente con los niños de lo que es con los adultos. GUSTOS Es de esas pocas mujeres que no se cuidan en la dieta, comen en abundancia y toman sin reparos. Le gusta la carne más que los vegetales, sobre todo el pescado (lo único que le quedó del lugar donde se crió). En cuanto a bebidas, en épocas de clase o estudios vive a café, y fuera de mantenerse despierta, le encanta beber cerveza en abundancia, sobre todo en compañía. Tiene suerte de que le guste caminar y la vida nocturna, porque en lo que a deportes respecta, nada le interesa mucho. De actividades más allá de la rutina, su favorita es escribir, y sigue siendo sobre su trabajo. Tiene una pasión y la explota en todos los ámbitos más allá de la enseñanza sin cansarse. Para mantenerse al día, también lee El Profeta, El Quisquilloso, y cualquier otra publicación sobre la vida política que pueda encontrarse. FAMILIA Reagan (1941) y Agnes (1954) Slane son los padres de Finlay, ambos egresados de Durmstrang. El primero ocupa un puesto en el Wizengamot, desde el que trata de influenciar a los demás miembros a decir lo que él sabe (o cree saber) que todos piensan: que el Ministro está derrumbando la comunidad mágica con cada ley nueva que sale a la luz. La madre renunció a su puesto en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional cuando Ramsey asumió el cargo de ministro, aunque sigue participando de las reuniones que se hacen una vez por mes en su casa para discutir con gente de igual pensamiento lo que ocurre en el mundo de los magos. También tiene dos hermanos mayores: Ivor (1972) y Angus (1976), los dos ya egresados. Uno estudió Ley Mágica tal y como ella (y lo ejerce en el Ministerio); el otro se dedicó a la Economía, y trabaja en el exterior bajo el contrato de Gringotts. De más está decir, Finlay no guarda contacto con ellos, ni siente pena por la pérdida. Por lo que ella percibió, la casa Slane era una cárcel en la que debía permanecer encerrada y a cuyas órdenes debía obedecer. Haberse ido tiene el dulce sabor de la libertad, algo que hizo que sintiera algo de pena por la forma en la que viven los que están atrapados en la mentalidad de la que ella huyó. HISTORIA Se crió en un ambiente oscuro, una mansión en las afueras de New Ross, Irlanda, en la que el silencio de los pasillos siempre pareció hacer más ruido que los habitantes dentro. En casa de Finlay se habló siempre en susurros: reuniones secretas tras puertas impenetrables, con la pequeña del lado de afuera, sola, preguntándose de qué hablaría su familia. Siempre que sus padres, por alguna razón inevitable, tenían que salir al pueblo con ella, la menor de la familia miraba con curiosidad a sus tan diferentes habitantes, con los que se suponía que no debía asociarse. La carta de Hogwarts llegó a sus once años, pero sus padres fueron muy claros en lo importante que era que su educación fuera ‘acorde a su familia y los ideales que ésta sostiene’. La enviaron a Durmstrang sin darle opción. Allí se educó en magia y en otras cosas que nunca pudieron insertar en su cabeza. Ella no entendía, cuando era una niña, por qué esa gente tan parecida a ella era digna de odio, desprecio –algunos incluso hablaban de muerte- sólo por no poder hacer magia. Más de grande, cuando comenzó a entender, investigó sobre el tema y se educó en lo que su familia era: puristas. Eso que en casa se daba por sobreentendido, ella entendió mucho tiempo después, con horror. Tuvo que esperar a egresarse de Durmstrang para alejarse de su familia. Mientras tanto, no le quedó otra opción más que pretender que estaba de acuerdo con quienes la rodeaban y, en última instancia, aprender más de ellos. Cuando salió del colegio, hizo eso para lo que venía juntando coraje. Explicó, intentando dejar el miedo de lado, que ella no estaba de acuerdo con aquellas ideas que sus padres defendían, que no podía permanecer en la casa ni seguir en contacto con ellos. De más está decir, la desheredaron. Terminó en un alojamiento muggle para gente sin hogar, con todos sus objetos personales en una bolsa encantada, y una pequeña cantidad de dinero que había estado ahorrando desde que tomó la decisión de irse de casa. Se anotó en la Academia para estudiar Ley Mágica, pero al cabo de un año terminó inscribiéndose también a Mugglología. Egresó de ésta última con honores, y de Ley Mágica con calificaciones apenas arriba del promedio, pero que le ayudaron a obtener un pequeño puesto en el Ministerio ni bien terminó. Desde dónde estaba pudo ganar algo de dinero, alquilarse un departamento pequeño, y dispuso del tiempo suficiente para escribir algunas notas para revistas de interés sobre muggles que fueron ganándole cierta reputación entre los interesados. Con el tiempo, y con los aires de cambio en el Ministerio, fue atreviéndose a temas más controversiales que, a pesar de que le recomendaron escribir bajo un seudónimo, siempre firmó con su nombre. Se codeó con periodistas, funcionarios del Ministerio y educadores, y así le llegó la información de que el puesto de profesor de Estudios Muggles estaba vacío. Convencida de que era el trabajo para ella, se inscribió. | ![]() FINLAYSLANE profesora de estudios muggles NOMBRE COMPLETO: Finlay Jean Slane FECHA DE NACIMIENTO: 10/9/1985 LUGAR DE NACIMIENTO: New Ross, Irlanda LUGAR DE RESIDENCIA: - ALTURA: 177 cm COLOR DE OJOS: Azules COLOR DE CABELLO: Castaño oscuro TEZ: Clara VARITA: Álamo, fibra de corazón de dragón, 21 cm SANGRE: Pura OTROS: Se educó en Durmstrang. |
